Está claro que me persiguen. El primer contacto que tuve con ellos fué al conocer a Cormac, obviamente, pero hoy ha habido otro contacto.

Suena el teléfono en la oficina, responde el jefe. Al rato de conversación escucho claramente:

- Sí, sí. Si es un roedor te lo tiene que confirmar (…)

He llegado a la conclusión de que estarían hablando de un error de un proyecto, pero he sentido una presencia amenazante en este rato de mañana.
Malditos roedores… ¬¬