Es sorprendente el pelotazo que ha pegado el sistema éste, pero más allá, me parece sorprendente cómo llena la inmensa mayoría de blogs con al menos un artículo para dar invitaciones, servir de spameos varios y reuniones de hoygan por doquier.

Gracias a Monesvol que aún cuando el proyecto de Tuenti rondaba la cabeza de sus creadores, una de sus primeras invitaciones se la mandaron a mi gran colega Johnny Cash que, antes de descansar en paz, me dijo que utilizase su cuenta para dar invitaciones de Tuenti de la siguiente forma.
Todo aquél que quiera una invitación para Tuenti, que vaya y siga las instrucciones en el salto de página.


Os lo meteis por el culo y contáis hasta diez.